Buscar

domingo, 3 de febrero de 2013

Decodificando el mensaje - II

Luego de 1, 2 o a veces más consultas, el análisis interrelacionado de la historia próxima y remota, la exploración física repetida, los exámenes complementarios (imagenológicos, sanguíneos, bioquímicos y bacteriológicos) y con- texto global, deben permitir encasillar al consultante en uno de los siguientes grupos de enfermedades:
Recomendaciones para el manejo clínico
1. Para el paciente siempre serán más importantes -aunque no lo diga- sus temores existenciales y vulnerabilidad social. Es necesario ponderarlos en su justa dimensión para darse cuenta del "real" motivo de la consulta. 
2. Por ningún motivo se debe insinuar al paciente que está fingiendo, exa- gerando la sintomatología o que "son los nervios". 
3. Si no se está seguro sobre qué es predominante y qué secundario, explíquele que solicitará otros exámenes complementarios o interconsultas. 
4. Si hay un daño físico grave que amenace la funcionalidad, debe esperar una reacción emocional proporcional. Es adecuado solicitar anticipadamente apoyo multidisciplinario. 
5. El predominio de lo emocional y social se expresará por un dolor super- lativo, por falla central en el control de puerta del dolor. Es necesario recurrir a la psicoterapia y usar psicofármacos. 
6. Con gran frecuencia existe un daño tisular degenerativo previo, asinto- mático, que constituye un punto débil del paciente. Este será percibido como doloroso de forma periódica, coincidiendo con situaciones emocionales negati- vas. 
7. Si el ambiente clínico sugiere un predominio social, es muy probable que el paciente sólo "sane1' si obtiene la compensación que busca, sea afectiva (conflictos familiares), laboral (accidentados del trabajo o en acto de servicio y enfermedades profesionales), monetaria (seguros contra accidentes personales) o por litigio judicial (cuasi delitos de lesiones).

No hay comentarios:

Publicar un comentario