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viernes, 12 de abril de 2013

Displasia congénita de caderas - II

Diagnóstico. 
Se debe sospechar si hay antecedentes familiares, en especial en mujeres. Un 20% de los recién nacidos tienen una cadera "inestable" sólo por laxitud articular, con resalte de la cadera (signo de Ortolani positivo) (Figura 13-5). En el transcurso de la maniobra se obtiene la "luxación" y "reducción", si la cadera es inestable. Dentro de este grupo un porcentaje tiene displasia, subluxación o luxación, lo que se comprobará por la repetición del examen al mes. Se debe tomar radiografías ante la menor duda. Radiografía. Pelvis anteroposterior con caderas en 45° abducción y rota- ción neutra del pie. La proyección debe estar bien centrada (agujeros obturadores simétricos) ya que la ausencia de epífisis femoral visible hace difícil la interpretación radio- lógica. Si la línea que continúa el fémur no está centrada en el acetábulo, es anormal y requiere control con especialista (Figura 13-6a). Cuando están presentes los núcleos de crecimiento epifisiario, deben ocupar el cuadrante inferior y medial de las líneas trazadas (Figura l3-6b).
Conducta: En el recién nacido, si hay cadera inestable se indica doble pañal, insis- tiendo en la importancia de mantener la abducción de caderas. Examen control a los 30 y 60 días. En ese momento sólo en algunos persis- tirá la inestabilidad. En estos casos se solicitará una radiografía de cadera y/o una ultrasonografía. Si hay sospecha de displasia derivar al especialista.

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