Buscar

miércoles, 17 de septiembre de 2014

FRACTURAS FISARIAS DE LA TIBIA PROXIMAL - III

Diagnóstico 

Es difícil diagnosticar las fracturas no desplazadas, siendo necesario un alto índice de sospecha con radiografías forzadas y/o Resonancia Magnética, si fuera necesario, para confirmar el diagnóstico. Las fracturas desplazadas, por el contrario, no suelen presentar poblemas diagnósticos con la radiología simple.  

Tratamiento 

Al igual que sucede en las fracturas de fémur distal, vigilar las lesiones arteriales es primordial y preceptivo. Una vez hecho esto, en las no desplazadas, el tratamiento consiste en la inmovilización con yeso cruro-pédico con la rodilla en extensión. En las desplazadas, se necesita flexionar la rodilla para poder reducir la fractura para relajarse los músculos posteriores. También es necesario empujar hacia delante el fragmento metafisario distal. Puede requerir la estabilización mediante agujas cruzadas de metáfisis a epífisis. La interposición de periostio puede impedir la reducción cerrada de algunas lesiones tipos I y II de Salter Harris. Si la superficie articular está alterada, puede ser necesario la reducción abierta o por vía artroscópica. Las lesiones tipos III y IV pueden necesitar tornillos transepifisarios o transmetafisarios. Es necesario comprobar la estabilidad ligamentosa, que podría en un futuro requerir intervención quirúrgica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario