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miércoles, 2 de octubre de 2013

Fracturas fisarias - LESIONES FISARIAS Part 1

LESIONES FISARIAS 

Suponen el 15% de todas las fracturas que ocurren en los huesos largos durante la infancia. 

Incidencia según sexo y edad 
Aunque estas lesiones pueden ocurrir a cualquier edad pediátrica, existen unos períodos de mayor incidencia que coinciden con las etapas de crecimiento rápido del primer año de vida y durante el brote prepuberal. Estas lesiones, al igual que otras, son más frecuentes en niños que en niñas, presumiblemente por la mayor actividad física que desarrollan los niños, entre otros factores (hormonales, etc.).

Localización 
Por lo general, las placas epifisarias que proporcionan el mayor crecimiento son las que más frecuentemente se lesionan. Esto, sin embargo, no es cierto en dos tipos de fracturas fisarias, las que cruzan y las que aplastan la placa epifisaria. La placa epifisaria del radio distal es, con mucho, la localización de desprendimiento epifisario más frecuente; de hecho, éstas son tan frecuentes como casi la totalidad del resto de los desprendimientos epifisarios. Le siguen por orden de frecuencia el desprendimiento de cúbito distal, cóndilo externo del codo, cabeza radial, tibia distal, fémur distal, cabeza del fémur, tibia proximal y placas epifisarias de las falanges. 

Efectos posibles de las lesiones fisarias 
Afortunadamente, la mayoría de las lesiones de la placa epifisaria no conducen a trastornos del crecimiento.Tras la separación de una epífisis a través de su placa epifisaria puede suceder una aceleración discreta y transitoria del crecimiento que no se acompaña de deformidades significativas. El problema clínico producido por cese prematuro del crecimiento depende de diversos factores que incluyen hueso afecto, extensión de la afectación de la placa epifisaria y cantidad de crecimiento remanente que normalmente se espera de la placa epifisaria afecta. Si la totalidad de la placa epifisaria cesa de crecer, el resultado es un acortamiento progresivo sin angulación. Sin embargo, si el hueso afecto es uno de los dos del antebrazo o de la pierna, provoca una deformidad angular progresiva en la articulación vecina. Si el crecimiento de una parte periférica de la placa epifisaria cesa, pero continúa el del resto de la placa, ocurrirá una deformidad angulatoria progresiva. El cese del crecimiento no necesariamente tiene porqué ocurrir inmediatamente después del traumatismo de la placa epifisaria, y de hecho, la detención del crecimiento puede retrasarse 6 meses o incluso más.Además, puede haber un período de retardo previo al cese completo del crecimiento.

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