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domingo, 8 de septiembre de 2013

Tratamiento cruento o quirúrgico - II

2. La fijación externa 
Permite mantener y ajustar la longitud del hueso traumatizado y ejercer también una leve compresión interfragmentaria, en especial en las fracturas transversales, con lo que se incremento considerablemente su estabilidad. Sus indicaciones más precisas son las fracturas abiertas, las fracturas acompañadas de graves lesiones de las partes blandas (quemaduras, arrancamientos) circundantes, las fracturas con pérdida de sustancia, las fracturas con hueso expuesto y necrosado, fracturas en politraumatizados y traumatizados craneoencefálicos o pacientes que precisan cuidados intensivos. 
Las ventajas de la fijación externa son (Fig. 6): 
1. Producir lesiones en la piel de muy poca magnitud y siempre a distancia del foco lesional 
2. Permitir buen acceso a todo el miembro para tratar las lesiones de las partes blandas. 
3. Permitir con facilidad una correcta reducción. 
4. Permitir aumentar la estabilidad de la fractura ejerciendo la adecuada compresión interfragmentaria. 
5. Permitir en muchos casos una carga precoz. 
6. En caso necesario, permitir el transporte óseo, así como la reconstrucción de pérdida de sustancia ósea. 
7. Su tolerancia es buena y la tasa de complicaciones muy baja.

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